martes, 10 de agosto de 2010

La Guerra mediática: "Los guardianes de Chávez": el periodismo sin pruebas desde España con ayuda de Televen y CNN

Ha iniciado una nueva oleada internacional de ataque mediático en contra de la Revolución Bolivariana y el Presidente Hugo Rafael Chávez Frías, a quien incansablemente se le tilda de dictador, desconociendo que el proceso de cambios que comanda ha sido ratificado en más de 10 eventos electorales en los últimos 10 años con un promedio de aproximadamente el 60% de aceptación. 

En esta ocasión, la televisora estadounidense CNN en español, de la mano con medios regionales de distintos países y artistas como Alejandro Sanz, que claramente detestan el éxito y permanencia de este Gobierno, promueven un reportaje realizado por los canales televisivos Cuatro y CNN Plus, pertenecientes al Grupo Prisa, denominado "Los guardianes de Chávez" en el cual se manejan matrices de opinión no verificadas. 

Las acusaciones que se hacen en el reportaje se analizan a continuación en un video publicado por cubainformación.tv y el texto desarrollado por elpueblosoberano.net:

Acusación nº 1: ¿conexión Chávez-ETA-FARC?


Los canales televisivos Cuatro y CNN Plus, pertenecientes al Grupo Prisa, emitieron a comienzos de junio el reportaje titulado “Los guardianes de Chávez” (1). Un producto televisivo en línea con los ataques internacionales a la revolución bolivariana que lidera el presidente venezolano Hugo Chávez.

El objetivo del programa es evidente: culpabilizar al gobierno de Venezuela de la existencia de factores de violencia, tanto política como social, en el país. Con la versión única de la oposición venezolana, el programa es un ejemplo de periodismo sensacionalista cuyo trabajo de producción y selección de entrevistas fue realizado por un equipo del conocido canal antichavista Televen.

El programa, dirigido por Jon Sistiaga y con guión y conducción de David Beriain, viaja a Venezuela con un objetivo premeditado: mostrar la vinculación del gobierno venezolano con la organización vasca ETA y con la guerrilla colombiana de las FARC, siguiendo la línea acusatoria de un auto del Juez de la Audiencia Nacional española Eloy Velasco (2).

El auto de este juez, cercano al Partido Popular, ha sido la base de una gran campaña de la derecha española contra el gobierno de Venezuela y, por extensión, contra la política de normalidad diplomática entre España y Venezuela.

El juez Eloy Velasco basa su acusación de una supuesta relación entre ETA, las FARC y el gobierno de Chávez en documentos aportados por el gobierno de Colombia, encontrados supuestamente en el ordenador de Raúl Reyes, dirigente de las FARC que fue abatido por el ejército colombiano en 2008. Numerosas organizaciones internacionales han denunciado la “fabricación” de estos documentos por parte del ejecutivo de Colombia. Éste ha utilizado el ordenador de Reyes en sus acusaciones no solo contra el gobierno de Venezuela, sino también contra el de Ecuador, contra mediadores humanitarios internacionales, y contra diversos periodistas y políticos colombianos (3).

Algo que este programa y el conjunto de medios españoles han censurado es el hecho de que en 2000, cuando el juez Eloy Velasco era Director General de Justicia en el gobierno autónomo valenciano, su entonces presidente Eduardo Zaplana recibió oficialmente a una delegación de las FARC, la guerrilla colombiana (4).

Como era evidente, el video no consigue prueba ni testimonio alguno de la supuesta relación entre el gobierno venezolano y las FARC, algo que debe reconocer el periodista David Beriain en la tertulia posterior al video: “Yo no les visto (a la guerrilla de las FARC en territorio de Venezuela), (pero) la gente habla…”

La segunda base de la acusación del juez español es la presencia de antiguos militantes de ETA ¡desde hace cerca de 30 años! en Venezuela. A uno de ellos, Arturo Cubillas, el video le atribuye la supuesta jefatura de la organización en el país.

Hay que recordar que Arturo Cubillas vive en Venezuela desde hace 21 años, es decir, 10 años antes del primer gobierno de Chávez, gracias a los acuerdos entre el gobierno de Felipe González y del entonces presidente de Venezuela Carlos Andrés Pérez para la acogida de ex miembros de ETA (5). Este detalle, esencial para la comprensión de la información, es “olvidado” deliberadamente por el periodista. Y es que los canales Cuatro y CNN Plus lanzarían piedras sobre su propio tejado si apuntaran a Felipe González, padre político del Grupo Prisa, como responsable de la presencia en Venezuela del que califican como “jefe de ETA” en este país.

Para tratar de probar la conexiones entre ETA, las FARC y el chavismo, el programa viaja al 23 de Enero, una barriada popular muy ligada al proceso bolivariano y cuya Coordinadora Simón Bolivar ha establecido relaciones políticas con grupos de la izquierda independentista vasca. Prueba de su claro objetivo premeditado es la insistencia ansiosa del periodista por conseguir alguna declaración en favor de ETA por parte del representante de este colectivo. Primero le pregunta: “¿Vosotros apoyáis la causa de ETA?” Y más tarde: “Te voy a hacer una pregunta directa: ¿vosotros apoyais la lucha armada de ETA?”

A pesar de su insistencia, el reportero no consigue del entrevistado ninguna declaración de apoyo a ETA que, en cualquier caso, no sería la de un representante gubernamental, sino la opinión de un militante social: “Nosotros no estamos hablando de ETA, estamos hablando de la lucha independentista (vasca)”, le responde.
La primera acusación del programa contra el gobierno de Hugo Chávez, la supuesta vinculación del gobierno venezolano con las FARC y ETA, se queda en nada. A lo sumo, el reportaje demuestra que en Venezuela ya hay canciones de salsa dedicadas a Euskal Herria, al País Vasco.

Acusación nº 2: ¿grupos armados irregulares apoyados por el gobierno?


La segunda acusación del reportaje “Los guardianes de Chávez”, emitido por el grupo español Prisa a través de sus canales Cuatro y CNN Plus, es la supuesta conexión entre el gobierno de Hugo Chávez y grupos armados irregulares venezolanos de ideología bolivariana.

Las acusaciones son directas: “¿Por qué permite Chávez estos grupos chavistas que se están armando?”, pregunta el director Jon Sistiaga. “Para Chávez son un as en la manga por si las cosas se ponen feas”, afirma David Beriain en el off del video. “En términos de surrealismo político es lo máximo: un estado que permite una guerrilla dentro de su estado porque es de los suyos”, sentencia el director.

Todo ello, a pesar de que el reportero David Beriain reconoce en varias ocasiones que los grupos a los que entrevista están desarmados: “(Los miembros del colectivo Alexis Vive) no llevan armas. Saben que darían argumentos a la oposición que les ve como el brazo paramilitar de Chávez”. (…) “Continuamos buscando. 

No puede ser que todos nos hablen de los grupos armados del 23 de Enero y no veamos ni una sola pistola”.

Aunque, ante tal absoluta falta de pruebas, siempre es imprescindible sembrar la duda: “Veo pinganillos y radios. Y bultos bajo la ropa que insinuan algo más”.

Admitiendo que todos los colectivos chavistas entrevistados estuviesen armados, estaríamos hablando de tres grupos muy determinados y compuestos por un pequeño grupo de personas. El programa ignora a la masa de militancia de los movimientos sociales y partidos políticos, absolutamente desarmados, que apoyan al presidente Chávez. Solo el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), principal de estas fuerzas, supera los 6 millones de militantes (6).

En línea con la acusación de connivencia del gobierno con grupos armados irregulares, el periodista afirma que el presidente Chávez los califica como “pueblo en armas”. Esto es una clara tergiversación. La conocida expresión del presidente Chávez “un pueblo en armas” se refiere a la milicia popular, reserva del ejército compuesta por civiles, y en absoluto a los grupos armados irregulares (7).

El presidente Chávez ha manifestado públicamente, en varias ocasiones, su oposición a la actividad de estos grupos. Ninguna de estas intervenciones, relevantes para comprender la información, aparece en el reportaje: “No podemos permitir que haya grupos autodenominados revolucionarios con esas actitudes criminales”, afirmó en una ocasión (8).

El programa hace una insistente y macabra comparación de estos supuestos grupos armados chavistas con los paramilitares colombianos, quienes –recordemos- tienen un saldo de al menos 30.000 asesinatos (9). 

Para ello, el programa da espacio exclusivo a representantes de la oposición venezolana. Es el caso del ex director y co propietario del canal privado Globovisión: “El presidente Chávez se queja mucho de los paramilitares colombianos y sin embargo en Venezuela existen. Si vas al 23 de Enero puedes entrevistar a cualquiera de los colectivos”.

Uno de los periodistas del canal Televen que –recordemos- colabora en la producción del programa, reitera el término “paramilitares” para referirse a los citados grupos bolivarianos: “Los grupos radicales dentro de la estructura opositora son mínimos, y no están armados. Armados están los grupos paramilitares, los grupos paralelos, los colectivos. Vds. han trabajado eso durante esta visita. Eso sí es grave”.

El candidato opositor Carlos Melo realiza esta gravísima acusación contra el ex alcalde del Municipio Libertador de Caracas, el chavista Freddy Bernal, quien –recordemos- le venció en las elecciones de 2004 con el 73% de los votos: “El reparto de armas fue notorio. Fue cuando el alcalde Bernal repartió –es público y notorio- armas a sus grupos paramilitares”.

Esta acusación pública sin pruebas sería un claro delito, por ejemplo, en numerosos países de Europa.

El nivel de sensacionalismo del programa crece al mencionar a las Fuerzas Bolivarianas de Libración, la supuesta “guerrilla chavista”: “Las F.B.L. son importantes para esta historia de la Venezuela armada porque son el más poderoso de todos los grupos. (…) Nos vamos para la frontera con Colombia. Nos han dicho que hay combates allí”, narra David Beriain.

El reportero viaja a la frontera con Colombia en compañía de una periodista de otro medio antichavista, el semanario Quinto Día. Nos aseguran que han llegado a hablar con un guerrillero, pero que éste les ha impedido grabar.

En el montaje de video, se introduce una imagen que simula ser la retirada de la cámara en el momento de hablar con la guerrilla. Pero, si congelamos la imagen, descubrimos la trampa: los guerrilleros son… campesinos con cajas.

Sin una sola imagen de la guerrilla, el periodista contruye toda una película de suspense: “La charla con Sebastiana (Barráez, periodista de Quinto Día) nos va dibujando un panorama volcánico con guerrillas venezolanas, colombianas y grupos paramilitares de extrema derecha, peleando todos por el territorio”.

A falta de imágenes o testimonios, la tesis preconcebida del periodista solo puede ser apoyada en la interpretación forzada de las palabras de un líder campesino chavista. “¿Hay guerrilla en esta zona?”, le pregunta David Beriain. “En esta zona de frontera cualquier pasa, va y viene, pero no hay una presencia marcada como tal (de la guerrilla), como sí sucede con el paramilitarismo”, responde el líder campesino. “Es decir, que para él hay guerrilla, pero el problema son los del bando contrario, los paramilitares”, interpreta el periodista.

Pero, a pesar de no contar con prueba ni testimonio alguno, el periodista de Prisa se lanza a asegurar que la supuesta “guerrilla” de las FBL controla zonas enteras del país.

Finalmente, tras haber preguntado a numerosas personas y no haber conseguido nada, el reportero justifica su retirada del lugar para salvaguardar la seguridad de las personas entrevistadas: “Está claro que en Guasdualito no vamos a conseguir nada más, a lo sumo complicarle la vida a la gente con la que intentamos hablar”.

A falta de la más mínima prueba periodística, el guión del reportaje insiste una y otra vez en elementos subjetivos, indemostrables, como la sensación de miedo. “Hay una sensación de que gobierno y guerrilla son dos partes del mismo poder, y de que lo controlan todo. Hay una sensación de miedo. (…) Nuestras cámaras espantan a todo quien tiene algo que contar. Hemos venido aquí a ver qué nos encontrábamos, y nos hemos encontrado la ley del silencio”.

La insistencia en la sensación de miedo roza el ridículo cuando el reportero entrevista a un cura jesuita. Éste acusa abiertamente al gobierno de connivencia con el citado grupo irregular: “Pienso que aquí la guerrilla bolivariana tiene mucha fuerza, en el sentido de que está en las instancias gubernamentales”.

Sin embargo, y a pesar de la claridad de sus palabras, el periodista insiste en que el sacerdote no es más claro porque tiene miedo: “El párroco habla, pero mide cada una de sus palabras con el cuidado de quien camina por territorio minado”.

Es curioso que el programa magnifique la acción de unos grupos de escasa actividad armada, y no diga nada, por ejemplo, de los más de 200 dirigentes sindicales asesinados en Venezuela por sicarios contratados por patronal y terratenientes, tal como denuncian organizaciones de derechos humanos como Provea (10). Para el programa todo esto son “rumores”: “Pero también hay rumores de la existencia de grupos armados de oposición”, dice Beriain en la única referencia en todo el programa.

Tampoco se hace mención alguna, en el programa, al golpe de estado fallido contra Chávez en 2002, en el que participaron directamente varias de las personas entrevistadas en el video, como el actual alcalde de Caracas Alberto Ledezma, o el copropietario de Globovisión Federico Ravell.

La mención del golpe de estado y de la estrategia de violencia permanente por parte de los sectores de poder económico, político y mediático de Venezuela es esencial para explicar a la audiencia cuál es el contexto en que se desarrolla la polarización social y también cuál es el argumento esgrimido por los citados grupos para mantenerse armados aun apoyando al gobierno.

Acusación nº 3: ¿el gobierno está entregando armas a la población?


Entre otras acusaciones, el reportaje de Cuatro y CNN Plus “Los guardianes de Chávez” sostiene que el gobierno venezolano está armando a la población, a través de las milicias populares, formadas por civiles voluntarios que son el equivalente a la reserva nacional de tantos países.

El director Jon Sistiaga sentencia de una manera categórica que el gobierno está entregando armas a la población: “Desde el gobierno se impulsa la creación de milias populares, a las que se reparte munición y kalashnikovs”.

En el mismo sentido, uno de los contertulios llega a afirmar que el gobierno está armando al estudiantado chavista: “Cuando tengo universitarios disidentes que están en contra del régimen, lo que hago es dar armas a los universitarios partidarios, para que se peleen entre ellos. Lógicamente, el universitario disidente lo que hace es salir por patas. Lo que nos vas a hacer es enfrentarte ideológicamente con una persona que está armada”.

Estas afirmaciones son absolutamente falsas. El Ejército venezolano entrena a la milicia popular, pero jamás ha entregado armas a la población civil que la integra, ya que éstas permanecen en manos del Ejército.

El programa convertía la fiesta popular masiva del desfile de la milicia, algo tan alejado del ambiente ostentoso y elitista de los desfiles militares en otros lugares del mundo, en una caricatura militarista.

El periodista David Beriain reiteraba la supuesta politización del ejército venezolano, por la inclusión, en sus desfiles, del eslogan “Patria, socialismo o muerte”. Este periodista jamás se atrevería a calificar como “politizados”, por ejemplo, los desfiles de las Fuerzas Armadas españolas, a pesar de sus constantes proclamas a favor de la monarquía, régimen político protegido, hoy, por la censura mediática y por la inmunidad jurídica.

En Venezuela, en todos los actos populares masivos de este tipo, se distribuyen cientos de puestos de “buhoneros”, o vendedores ambulantes, que comercializan camisetas, libros o afiches revolucionarios. Pero, de los cientos de buhoneros, al programa solo le interesa entrevistar a quienes le sirven a su objetivo de ridiculizar o desmitificar el acto. Para ello, qué mejor que grabar a quien vende camisetas de Bin Laden junto a las del Che Guevara.

El reportero insinúa que en Venezuela, ahora, solo se venden libros de política revolucionaria, cuando –recordemos- lo que está filmando es un acto político-militar con público fundamentalmente afecto al gobierno, y por lo tanto cliente potencial de los buhoneros.

Y, finalmente, trata de ridiculizar la amenaza real de intervención en el país, al mofarse del discurso antiimperialista de varios campesinos.

La negación cínica del peligro exterior de Venezuela es repetida en la tertulia posterior en boca del profesor Rafael Martínez, investigador de la Fundación CIDOB, cuyo presidente es –ni más ni menos- el ex Secretario General de la OTAN Javier Solana (11): “Para resolver problemas interiores, (Venezuela se ha creado) enemigos por todo el mundo. Colombia es un enemigo, EEUU es un enemigo. Pero, ¿quién es el enemigo de Venezuela? ¿Dónde está el territorio venezolano amenazado? Si no hay la más mínima amenaza territorial…”

Es increíble que un supuesto “analista internacional” niegue las apetencias del poder económico, político y militar de EEUU en relación a las inmensas riquezas naturales de Venezuela, como el petróleo, el gas natural, la madera o el agua. Y que olvide la reciente instalación de 7 nuevas bases militares norteamericanas en Colombia, con lo que son ya 872 en 40 países del mundo (12).

El programa acusa reiteradamente de militarista al gobierno de Hugo Chávez por haber creado esta milicia. 

Para ello, en el video se incluyen 7 opiniones que avalan esta tesis, por ninguna que la refuta. En este terreno, una de las intervenciones más llamativas es la del alcalde opositor de Caracas Antonio Ledezma, que afima exactamente lo siguiente: “Chávez tiene una cabeza militarizada. (…) La idea de armar a la sociedad civil lo simplifican con la milicia. (…) Esto busca intimidar al pueblo”.

Quien realiza estas afirmaciones tiene una interesante biografía represiva. En 1989, cuando era Gobernador de Caracas, la Policía Metropolitana a su mando disparó contra la población indefensa que protestaba por el alza de precios de los productos básicos. Fue el llamado “Caracazo” (13). Mientras las cámaras de los medios internacionales apuntaban a la caída del Muro de Berlín, la ciudadanía mundial ignoraba los centenares de muertos a manos de la policía de Caracas dirigida por este individuo.

Ledezma también es uno de los responsables de la mascare de más de 200 reclusos del extinto Retén de Catia, cuando era Gobernador (14).

Nada de esto se nos cuenta en el video del grupo Prisa. Recordemos que, en 2009, el diario del mismo grupo El País situó a Antonio Ledezma como una de las cien personalidades iberoamericanas de mayor influencia e importancia (15). El hecho de que este veterano represor y cabeza principal de la derecha venezolana sea una de las figuras políticas más defendidas por El País nos da una idea de la menguada cuota de progresismo que le queda ya al grupo Prisa.

Acusación nº 4: ¿el gobierno actual es el culpable de la criminalidad?


La capital de Venezuela, Caracas, es una ciudad con altos índices de criminalidad y asesinatos. Esta realidad, que no es nueva y que es común a otras grandes urbes de América Latina, es utilizada por la oposición venezolana para culpabilizar al gobierno de Chávez. Esta es otra de las tesis del programa “Los guardianes de Chávez”.

David Beriain, guionista y conductor del programa, se acerca a uno de los barrios de clase media de Caracas, donde las urbanizaciones cuentan con vigilancia y muros de seguridad. Y lo cuenta como si esto fuera una novedad reciente, y no un fenómeno de décadas: “Alambre de espino, muros de seguridad, barrios enteros que se esconden detrás de defensas como ésta. Garitas, vigilancia privada, armas. La inseguridad ha cercado la vida de los caraqueños”. 
Este tratamiento informativo contrasta con el que Cuatro y el resto de medios del grupo Prisa dan al también grave fenómeno de violencia común en México o Brasil, en cuyas informaciones rara vez se menciona el nombre del presidente del país.

Max Römer, consultor de empresas y conocido antichavista, en la tertulia posterior al programa, reconoce que el problema es anterior a Chávez, pero se atreve a afirmar que en los 11 años de gobierno bolivariano se debía haber sido resuelto un problema de décadas: “En 11 años de gobierno se han podido resolver esas cosas. 11 años son 2,5 períodos (electorales) de la etapa de los 40 años (antes de Chávez). Son casi 3 periodos de un gobierno norteamericano y casi 3 de un gobierno español. Es muchísimo tiempo”.

El reportaje incurre en contradicciones flagrantes. Por ejemplo, se introduce, de la mano de la policía del municipio Sucre, en un operativo contra la delincuencia. Nos muestra una realidad dramática, cuasi bélica, y relaciona las cifras de víctimas por violencia común –tomadas todas de la prensa antichavista- con la gestión del gobierno nacional. Se lee en rótulos: “16.047 homicidios en 2009. 2 asesinatos por hora. El 91 % de los crímenes queda impune. 123.091 homicidios durante el gobierno de Chávez”.

Posteriormente, sin embargo, nos descubre que la policía de este municipio está a las órdenes de un alcalde antichavista, Carlos Ocáriz, que asegura que en su mandato la delincuencia se ha reducido. “Piense que en otras partes del país, sobre todo en Caracas, los homicidos suben, y aquí en Petare (barrio del muncipio Sucre) bajan”.

El periodista llega incluso a afirmar que la actual policía de Sucre es menos represiva que la anterior, es decir, cuando estaba a las órdenes del anterior alcalde chavista: “La oposición controla ahora el muncipio y se ha esforzado por mostrar una cara más amigable, menos represiva de las fuerzas del orden. Pero eso choca con años de corrupción, gatillo fácil e ineficiencia”.

Este análisis refleja un despiste histórico absoluto, y silencia la práctica de represión policial en estos barrios durante la llamada IV República, los 40 años de bipartidismo anterior a Chávez, con un saldo de miles de muertos, desaparecidos y torturados (16).

Todo el video es construido como un reportaje de guerra, con todos sus elementos de dramaturgia y puesta en escena: “Ya ven, chaleco antibalas, casco de guerra. No vamos a ninguna batalla ni a ninguna operación militar. Estamos con la policía de Sucre. Vamos a Petare, quizá el barrio más peligroso de todos”.

Y es que el actor principal de este teatro periodístico es David Beriain, un reportero que lleva años cubriendo escenarios de guerra en el mundo (17).

En todo esto, no puede faltar un montaje de escenas rápidas, al más puro estilo del cine de acción policial.

Este tipo de periodismo sensacionalista, con la mira puesta en la conquista de la audiencia, necesita de constantes autoalabanzas y reafirmaciones de un supuesto rigor informativo: “Yo, como periodista serio y riguroso que intento ser…”, se defiende Beriain.

En la misma línea, el director del programa, Jon Sistiaga daba síntomas, también, de sufrir de mala conciencia: “¿Exageramos al dar esta visión de esta Venezuela armada, crees que este periodismo es innecesario?”, le pregunta a la representante de la Embajada de Venezuela, también periodista, en la tertulia.

Exagerado o innecesario no son los adjetivos que definen con precisión este tipo de periodismo. Más bien deberíamos decir que es absolutamente parcial, que censura o ridiculiza las opiniones del bando mayoritario en la sociedad venezolana, que ignora elementos fundamentales en el oficio como el necesario contexto histórico y geográfico, y que defiende las posiciones de la minoría social más poderosa que, en los últimos años, ha visto peligrar sus intereses por el proceso liderado en Venezuela por el presidente Hugo Chávez.

Acusación nº 5: ¿existe cada vez mayor desigualdad en Venezuela?

El reportaje “Los guardianes de Chávez”, de los canales Cuatro y CNN Plus, difunde varios de los mensajes clásicos de la propaganda antichavista: que el presidente Hugo Chávez es culpable tanto de las altas tasas de delincuencia como de una supuesta militarización de la sociedad, y que sostiene a todo tipo de grupos armados dentro y fuera del país. 
El programa y la tertulia posterior dan voz monocorde a la oposición venezolana, que ofrece sus análisis a través de 13 políticos y periodistas. Por el bando bolivariano, solo una persona, participante de la tertulia, puede exponer mínimamente sus ideas. En el cuerpo del reportaje, las entrevistas a los partidarios del gobierno, en sus diferentes tendencias, son totalmente desnaturalizadas en la edición de video, con intenciones evidentes: vincular chavismo con violencia, y desprestigiar o ridiculizar las tesis bolivarianas.

El propio director del programa reconoce en la tertulia posterior al video, el desbalance absoluto del programa: “Kelly (Arean, representante de la Embajada de Venezuela en Madrid), creo que te has sentido un poco apabullada en esta mesa”.

Ante semejante desequilibrio informativo, las reiteradas apelaciones a su supuesto periodismo riguroso y crítico más parecen una expresión de mala conciencia: “Cuando decíamos que compartimos periodismo, es que compartimos periodismo crítico. (…) Coincidimos en el periodismo que nos gusta a ambos, periodismo crítico y necesario”, le decía Sistiaga a la periodista venezolana Kelly Arean. “Yo, como periodista serio y riguroso que intento ser…”, se defendía David Beriain en otro momento de la mesa posterior al video.

Para Jon Sistiaga, director del programa, su concepto de periodismo crítico es el de un periodismo ruidoso y sensacionalista, pero inofensivo para el poder económico y mediático. Un periodismo crítico sí, pero contra quienes han hecho frente al poder. En este caso, un proceso político, como el liderado por Chávez, que beneficia y moviliza a millones de personas antes excluidas de la sociedad venezolana y que ha tocado a grandes intereses económicos transnacionales, entre ellos los del propio grupo Prisa.

El programa es producido en colaboración con un equipo del canal Televen, y contiene todos los habituales argumentos contra el gobierno de los medios de oposición de Venezuela. Una mesa plagada de periódicos, todos radicalmente antichavistas, que aparece frente al reportero en una de las escenas del video, es la imagen que simboliza tanto la composición del panorama mediático venezolano como el cuadro de fuentes de información empleadas en el programa.

No es extraño, por tanto, que el periodista David Beriain refleje de una manera tan reduccionista cuáles son los “temores” de la sociedad venezolana: ”Ese es el miedo que existe en la calle, que no estoy hablando yo, yo como periodista recojo, en la calle existe ese temor”.

Uno de los mensajes en la estrategia de los medios venezolanos es el de desmentir una de las realidades sociológicas más incontestables: el apoyo de los sectores más pobres al presidente Chávez. El mensaje es recogido por el programa en varias ocasiones: “Otro opositor que quiere romper el mito de que los barrios pobres son patrimonio chavista es Carlos Melo”. “Petare es territorio opositor. Quizá la primera gran barriada popular que pierde el chavismo, rompiendo así el mito de que los pobres votan a Chávez y los ricos contra Chávez”.

Si atendemos a las palabras literales del periodista -que este barrio rompe “el mito de que los pobres votan a Chávez”- deberíamos recordar que en la última elección presidencial, en diciembre de 2006, Hugo Chávez ganó por el 53,58 % de los votos en la barriada de Petare (18). Es cierto que, en las elecciones municipales de 2008, hubo un voto de castigo a la deficiente gestión del equipo local, y las fuerzas bolivarianas fueron derrotadas. Pero ésta es una situación excepcional en el país, donde la inmensa mayoría de las barriadas votan a las candidaturas de izquierda.

El programa, siguiendo otra de las líneas del discurso de la oposición venezolana, trata de desprestigiar los programas sociales y de reducción de la pobreza durante el mandato de Chávez. David Beriain dice: “Zonas como este barrio han sido el destino de las llamadas misiones, las obras sociales del gobierno revolucionario. 

El esfuerzo en salud, en educación y en vivienda es grande, pero ni todo el dinero del petróleo venezolano ha conseguido paliar los años de abandono y la corrupción generalizada”. “Venezuela ha ingresado 900.000 millones de dólares de ingresos petroleros. (…) Parece, o se habla -al menos cuando yo estuve en Venezuela lo oí- de ciertas oportunidades perdidas”.

Según la CEPAL, Comisión Económica para América Latina y el Caribe, organismo dependiente de Naciones Unidas, la pobreza en Venezuela bajó de un 49,4 % en 1999 a un 30,2 % en 2006, mientras que la indigencia o pobreza extrema pasó del 21,7% al 9,9% en el mismo período (19). Datos recientes ubican la extrema pobreza en el 7,2% de la población (20).

Las misiones sociales del gobierno en alimentación, salud, educación, desarrollo económico local, cultura o deporte han sido la clave para que Venezuela haya alcanzado casi la totalidad de las llamadas Metas del Milenio establecidas por Naciones Unidas para 2015 (21). Por mencionar solo un dato, en 2005 Venezuela, gracias a la Misión Robinson, desarrollada con asesoramiento de Cuba, fue avalada por la UNESCO como país sin analfabetismo (22).

Para Max Römer, tertuliano antichavista calificado por el presentador como “maestro de periodistas”, todos estos avances sociales son solo limosnas, “dádivas”: “¿En qué consiste el régimen? En un proceso de dádivas permanentes desde el gobierno central”.

En la mesa de la tertulia, uno de los intervinientes miente claramente al afirmar que la desigualdad es cada vez mayor en Venezuela: “En Venezuela el mayor problema, aparte de la pobreza, es la desigualdad. Las diferencias existentes –que es un problema que también tiene Chile, pero en Venezuela es donde más se acusa-, la diferencia entre los pobres y los ricos es cada vez más grande”.

Esto es algo que desmienten diversos informes internacionales. El Coeficiente de Gini, que mide la desigualdad de un país, bajó de 0,48 a 0,39 en el período de gobierno de Chávez, ubicando a Venezuela como el país de la región, de los registrados en la estadística, con menor desigualdad (23).

El programa elige un hospital con notorias deficiencias y falta de insumos para tratar de echar por tierra los avances en el conjunto de la salud pública en Venezuela.

Uno de los saltos más espectaculares que ha dado Venezuela en materia social ha sido en el campo de la salud pública. Gracias a la misión Barrio Adentro, desarrollada desde 2003 en cooperación con Cuba, la situación de la atención sanitaria ha cambiado radicalmente: del 22 % de la población con acceso a la salud, se ha pasado al 95 %, se han creado más de 6.000 consultorios populares; de 5.000 cirugías oftalmológicas al año, se ha pasado a casi 150.000; y de una media de 20 médicos por cada 100 mil personas, a 76 (24) (25).

Estas cifras explican la popularidad en el país del presidente Hugo Chávez. Por su rareza y excepcionalidad, deberían pasar a la agenda informativa internacional. Pero, desgraciadamente, ésta depende de la decisión de quienes, hoy por hoy, dirigen la guerra mediática contra el proceso bolivariano en Venezuela.

Y acusación nº 6: ¿Chávez controla los medios de comunicación?


En los últimos tiempos, varios de los medios venezolanos rabiosamente antigubernamentales han moderado su discurso, en una estrategia por ganar la credibilidad perdida.

En esta línea, el reportaje “los guardianes de Chávez”, producido por los canales Cuatro y CNN Plus, realiza una apología de un supuesto centrismo político, de un talante de diálogo y tolerancia alejado de los extremos de izquierda y derecha.

El programa habla de que ha tratado de acercarse a “algunas de las minorías armadas” de ambos bandos: “Son una minoría los que de uno y otro lado tiran de esta cuerda a punto de partirse. Hemos querido conocer algunas de esas minorías armadas”

Sin embargo, bandas de extrema derecha o de sicarios pagados por terratenientes ni son mencionados en el video. Las “minorías armadas” del reportaje son de un solo bando.

Este “diálogo nacional” que supuestamente defiende el programa ignora la práctica política, en estos últimos años, de la oposición, de los medios de comunicación privados y del gran poder económico de Venezuela quienes, en defensa de sus intereses, han negado cualquier diálogo con el gobierno, han organizado un golpe de estado, planes de magnicidio y numerosos episodios de guerra económica.

Pero el programa trata de convencernos de que existe una posibilidad de dialógo plural en Venezuela, representado, curiosamente, por dos factores de la oposición antichavista. Uno, un medio de comunicación privado, Televen, con quien la cadena de Prisa ha producido este programa, y al que presenta como garante de la pluralidad porque, de manera marginal, da voz a una diputada chavista. “Se llama ´Entre periodistas´ –nos dice Beriain-, un espacio de debate de la cadena Televen. Es el único programa de televisión, periodístico, donde oposición y chavismo comparten”.

Otro de los supuestos garantes del diálogo nacional es Óscar Ocariz, alcalde de Sucre, uno de los candidatos de la derecha venezolana, del que el programa hace apología abierta: “El alcalde de Petare (sic) es este joven, Carlos Ocariz, dice que se ha ganado a la gente porque se ha dejado de tanta política y de tanta polarización y se ha ocupado de las soluciones. (…) Por eso el discurso centrista de Ocariz resulta hasta chocante”. “De los dos lados hay polarización, de los dos lados hay radicales”, completa Ocariz.

Es curioso que se presente como moderado a un dirigente de Primero Justicia, partido que participó intensamente en el intento de golpe de estado de 2002 (26).

La propaganda del modelo de libertad de prensa y pluralismo informativo que supuestamente garantizan los grandes medios privados, como la cadena Cuatro, se repite una y otra vez a lo largo del programa. Dice en la tertulia Rafael Martínez, profesor e investigador de la Fundación CIDOB: “Tengo la libertad de cogerla (la información) o rechazarla. Porque tengo un medio que me ofrece una cosa, y otro otra y otro otra. Y yo desde mi libertad, como me están socializando -porque me están bombardeando con información-, yo recibo la que quiero y la que no la desprecio. El problema es cuando alguien no me lanza información para que yo la filtre, sino que me impone información, y me dice que ésa es la verdad oficial y que no existe otra verdad fuera de ella”.

Esta pluralidad informativa no existe en el mundo, donde los medios son controlados por el gran capital privado que excluye informaciones y opiniones que pongan en cuestión el modelo capitalista. Pero, tal como hemos demostrado, tampoco es practicada por el programa, ni por los medios de comunicación privados de Venezuela, en su inmensa mayoría contrarios al gobierno. Pero el programa, mintiendo descaradamente, llega a afirmar que Chávez controla los medios en Venezuela.

En un rótulo se lee: “Chávez controla 5 de los 8 canales de televisión”. Esto es absolutamente falso. En Venezuela existen más de 90 periódicos, unas 60 televisiones y más de 500 radioemisoras que, en su inmensa mayoría, ofrecen información y opiniones contrarias el gobierno (27). Es cierto que en los últimos años se han creado varios medios públicos, y que se han multiplicado los medios comunitarios no estatales, espacios ambos donde se plasma información sobre la política social gubernamental y donde tiene espacio la izquierda venezolana. Pero, frente a los grandes medios privados de oposición, siguen ocupando una parte minoritaria del espectro mediático.

Esta visión caricaturizada del pluralismo se extiende también, en el programa, al concepto de democracia. Uno de los contertulios lo confiesa finalmente: la única democracia posible es la democracia liberal. “Que no me intente convencer (Chávez) de que ése es un modelo democrático, de democracia liberal, porque no lo es”, afirma Rafael Martínez.

En este ámbito, hay que señalar que, frente a la imagen de autoritarismo político que transmiten los medios, Venezuela ha ensayado figuras de democracia participativa desconocidas en el mundo, como los Consejos Comunales, que dan poder directo a las comunidades. Mientras, la democracia liberal que propagandiza el profesor otorga todo el poder de las decisiones a una élite empresarial que nadie ha elegido (28).

Este mismo contertulio favorable a la “democracia liberal” quien, recordemos, trabaja para la Fundación CIDOB, presidida por el ex Secretario General de la OTAN Javier Solana, se destapa políticamente al hacer una poco sutil legitimación de la intervención de EEUU en Irak en base a un supuesto peligro a su soberanía. 

Está hablando de la milicia popular (reserva militar) de Venezuela: “Seguro que habréis visto reservistas en Bagdad. EEUU manda muchos a Bagdad a líneas que no sean calientes. El problema es: ¿(los reservistas de) Venezuela a dónde (los va a enviar)? ¿Contra quién se está armando Venezuela, qué país está poniendo en peligro la soberanía venezolana?”

No sabemos si estas palabras produjeron alguna sacudida interna al director del programa, Jon Sistiaga, quien en 2003 vio morir en Irak a su compañero, el cámara José Couso, por el disparo de un tanque de las tropas de ocupación de EEUU (29). “Lo último que te esperas es que el peligro vaya a venir de los tanques de EEUU”, afirmaba Jon Sistiaga tras aquel suceso, otorgando la legitimidad de “fuego amigo” a los asesinos de su compañero (30). Hoy, él y su compañero David Beriain practican el “periodismo crítico”, es decir, aquel que respeta a invasores y poderosos para demonizar a quienes, en todo el mundo, y de múltiples formas, les hacen frente.

lunes, 9 de agosto de 2010

Partido Comunista de Venezuela cumplió 73 años construyendo una sociedad comunista

El domingo 8 de agosto, el Partido Comunista de Venezuela celebró 73 años de haber efectuado la Primera Conferencia Nacional, en el año 1937,  evento que dio nacimiento a la organización en el territorio nacional, y en este día los comunistas venezolanos "reafirmamos nuestro compromiso de seguir luchando por construir una patria socialista, cada día nos sentimos comprometidos con la lucha que libra la revolución liderizada por el comandante Presidente, Hugo Chávez", manifestó Henry Parra, dirigente del PCV.

Para conmemorar la fecha, los comunistas de la región llevaron a cabo, el sábado anterior, un pleno de los dirigentes locales de los 29 municipios, en donde trazaron las líneas maestras para impulsar las candidaturas del partido Comunista a la Asamblea Nacional, las cuales son las mismas que respalda e impulsa el Psuv.

Entre esas líneas discutidas por los comunistas, comentó Parra, está el componente ideológico, por cuanto consideramos que esta campaña electoral debe ser una batalla de ideas. “Las ideas de los que defendemos el sistema socialista contra las ideas que defienden el sistema capitalista".

Apoyo a los candidatos socialistas

Destacó Parra que, hoy, "cuando nuestra organización llega a los 73 años, mantenemos nuestra convicción acerca del papel protagónico que juega la clase obrera para garantizar la construcción de la patria socialista; es por ello que seguiremos impulsando la creación de los consejos de trabajadores en las fabricas e industrias, para que ellos vayan asumiendo el control y dirección de los más importantes medios de producción y así ir desmantelando paulatinamente el sistema capitalista, el cual es el causante de la gran mayoría de los males que todavía sufre nuestro pueblo y la humanidad entera.

Además, dijo el vocero comunista, "estamos convencidos de que hay que librar una dura batalla para garantizar una Asamblea Nacional con más de las dos terceras partes, y desde allí seguir promoviendo leyes necesarias para seguir construyendo una patria socialista. Es por ello que este Pleno de dirigentes comunistas sirvió para manifestar nuestro más irrestricto respaldo a las candidaturas de Jorge Medina, Ricardo Sanguino, Macario Sandoval, Antonio Barazarte y Otto Lenín Parada, quienes son los candidatos de los diferentes circuitos electorales. Asimismo, apoyamos las candidaturas por el voto lista que encabeza la camarada Iris Varela, Edgar Lucena y Temístocles Salazar, éstos últimos comunistas militantes de toda la vida y que en esta alianza perfecta con el PSUV, representan dignamente a nuestro partido"

La tarea de los comunistas venezolanos de hoy
“Cuando entendamos que esa es la única posibilidad de construir el socialismo, este colectivo del Partido Comunista podrá dar un salto cualitativo en la dirección correcta”, enfatizó Oscar Figuera, interpelando así a la militancia comunista en todos sus niveles, a dirigir los esfuerzos a construir partido y a profundizar las relaciones en el seno de la clase obrera.

El llamado de atención autocrítico que realizó Figuera a los comunistas venezolanos en el marco de este aniversario, está dirigido a hacer entender al conjunto de la militancia que es el Partido Comunista el que tiene la responsabilidad y la tarea de transformar su trabajo y dirigirlo con iniciativas concretas hacia la clase obrera en sus centros de trabajo.

“Mientras no entendamos que el centro de nuestro esfuerzo es el clase obrera, la clase trabajadora, y que nadie más que el Partido Comunista está llamado a cumplir esa tarea. Mientras no entendamos eso -reiteró Figuera- podremos cumplir miles de tareas, cientos de responsabilidades, pero no estaremos cumpliendo la tarea que nos corresponde como Partido Comunista”, sentenció.

Figuera hizo un llamado a que la campaña electoral de los comunistas “y más allá de ella” se realice fundamentalmente en el seno de las y los trabajadores, construyendo partido y fortaleciendo la conciencia de clase de las y los trabajadores; a los estudiantes como futuros trabajadores y a los sectores intelectuales aportando su conocimiento y preparación a las tareas revolucionarias.

El Acto contó con una masiva participación llenando el Teatro Cantaclaro, ubicado en la Sede del PCV en Caracas y de banderas del “Gallo Rojo”.

En programa se inició alrededor de las 11 am., con el Himno Nacional en la versión de Alí Primera y coreado por todos los presentes. Luego de proyectó un video donde se recorrió los principales acontecimientos y figuras comunistas de los casi 80 años de vida partidaria.

En el presídium estuvieron presente, el Presidente del PCV, Jerónimo Carrera; el secretario general del Partido, Oscar Figuera; el secretario general de la Juventud Comunista de Venezuela (JCV), Héctor Rodríguez; Perfecto Abreu Nieves, secretario nacional de organización del PCV; Carolus Wimmer, secretario de relaciones internacionales; Elena Linárez, secretaria nacional del frente de mujeres, entre otros.
Hicieron uso del derecho de la palabra, Héctor Rodríguez, por la JCV y Jerónimo Carrera del PCV. Además en forma especial, el Presidente del Parlamento Andino, camarada Víctor Hugo Morales, quien saludó el 73ª aniversario y realizó una donación de parte de su hemeroteca personal con archivos históricos de la lucha de nuestro pueblo al PCV.

Con la presencia de personalidades de mundo académico, cultural, político y algunos candidatos a la Asamblea Nacional del PCV y cantando La Internacional, el acto culminó con el compromiso de todos los asistente de seguir avanzando y profundizando la Revolución Bolivariana, ganar las elecciones del 26 de septiembre y la preparación del XIV Congreso Nacional del Partido Comunista de Venezuela a desarrollarse en marzo del 2011, cuando el Partido cumpla 80 años de lucha desde la formación de su primera célula en Caracas.

domingo, 8 de agosto de 2010

Las Líneas de Chávez No 84. La Arquitectónica Suramericana

 Por Hugo Chávez Frías

I

La piedra fundamental de la libertad suramericana, para decirlo con el padre Bolívar, ya ha sido puesta. 

No vacilaremos nunca más, porque sería perdernos. Y quién sabe si la historia nos concedería en las próximas edades otra oportunidad tan maravillosa como lo que vivimos ahora mismo en nuestro tiempo.

Necesitamos defender el gran edificio de nuestra liberación: la arquitectónica suramericana que, entre todas y todos, estamos levantando. No desmayaremos, ni un instante, y no nos dejaremos intimidar por la recomposición de fuerzas del imperio en las principales regiones estratégicas del globo terráqueo.

No nos asustan las amenazas de Washington. No estamos solos, quiero reiterarlo, y nuestras acciones, y las de los Pueblos hermanos, nunca están ni estarán al margen de la responsabilidad colectiva que trasciende nuestras fronteras, pero que, a la vez, permite que nos encontremos en la Patria Grande y diversa que conformamos y nos une. Estamos conscientes de que no hay soluciones nacionales: sería una simple ilusión ante el mar de problemas que agobia a la humanidad entera.

Es esta la razón por la que el dinamismo y el espíritu unitario y nuestroamericano, que primero se hizo sentir en Quito la semana pasada con la reunión de cancilleres de la Unasur, y luego en la 39 Reunión Ordinaria del Consejo del Mercado Común y Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur y Estados Asociados, celebrada en la provincia de San Juan, Argentina, se trasladó al final de esta semana a nuestra Caracas rebelde, libertaria y bolivariana.

Quiero expresar la gran alegría que me causó la visita de ese gran compañero y amigo que es Néstor Kirchner, ese honroso hijo de San Martín, en su condición de Secretario General de la Unasur. Juntos pasamos revista a planes de trabajo, tareas y  funcionamiento de nuestra organización, para cumplir, ahora sí, con la imperecedera divisa peronista: unidos para ser libres; nunca más divididos para ser dominados.

Razón tenía José Martí cuando decía: La paz también tiene sus ejércitos. Somos nosotros todos los soldados y soldadas que junto a Kirchner conformamos ese ejército de luz que nunca descansa ni descansará por la suprema felicidad de nuestra América.

II

En la Plaza Bolívar de Caracas, y ante ese gran Pueblo que nos acompañó y alentó siempre, este viernes recibí a otro compañero entrañable y amigo de muchos años: el presidente de la República Federativa del Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. Junto a Néstor Kirchner nos trasladamos a la Casa Amarilla, asiento originario de la magna gesta bicentenaria que celebramos este año, para acompañar a los representantes de la Madre África y de Nuestra América, que asisten a la Reunión de Trabajo de la Mesa Presidencial Estratégica del Foro de Cooperación América del Sur-África (ASA).

A África y a América las unen raíces profundas y las identifica la urgencia histórica de hacer realidad otro mundo, que ya no sólo es posible sino que es absolutamente necesario para salvar a la humanidad y a la vida misma en el planeta. Ése es nuestro camino: no hay otro.

Recordemos de nuevo, siempre de nuevo, al Bolívar de Angostura y tendremos la medida exacta de un compromiso que nos corre por las venas para latirnos con la fuerza rítmica que tiene la Madre África en el corazón: Tengamos presente que nuestro pueblo no es el europeo, ni el americano del Norte, que más bien es un compuesto de África y de América, que una emanación de la Europa; pues que hasta la España misma deja de ser europea por su sangre africana, por sus instituciones y por su carácter.

No podemos seguir mirando a otros lados, esperando el concurso de otros: veamos la afrenta contra la humanidad que representa la Ley Arizona en Estados Unidos, por ejemplo, o el racista y excluyente movimiento antiinmigración que se ha desatado en la Europa. Para decirlo con el infinito uruguayo José Gervasio Artigas: nada podemos esperar si no es de nosotros mismos.

Acto seguido, nos trasladamos con Lula a la Casa de Gobierno en  Miraflores, para cumplir con nuestro octavo encuentro trimestral. Tiene mucha razón Lula al decir que en 8 años hicimos dos y hasta tres veces más de lo que se hizo  en cinco siglos. Y todo esto, como lo refirió él mismo, porque también hace poquísimo tiempo descubrimos que tenemos más en común en el Sur, que todo lo que podemos recibir del Norte.

Tan sólo este viernes, como ejemplo, entre la República Federativa del Brasil y nuestra República Bolivariana de Venezuela, firmamos 27 acuerdos de integración en materia agrícola, de construcción habitacional, tecnológica y telecomunicaciones.  Quiero recordar a un grande de Brasil y Nuestra América, Hélder Câmara, a través de sus palabras: Cuando los sueños se sueñan solos, sueños son, pero cuando comenzamos a soñarlos juntos, se convierten en realidad.

Ciertamente, a lo largo de nuestro devenir histórico, hemos tenido sueños, hemos abrigado nobles aspiraciones, esperanzas, grandes proyectos. Pero faltaba lo más importante para que se convirtieran en realidades: reconocernos como pueblos hermanos. Y es lo que hemos logrado, feliz y plenamente, durante estos 8 años.

Hoy comprendemos cuánta razón tenía el mismo Hélder Câmara: Nadie es tan pobre que no tenga nada que ofrecer, ni tan rico, que no necesite ayuda. Creemos que ésta ha sido la clave para que el gigante Brasil se haya reencontrado definitivamente con nuestra pequeña pero grande Venezuela. Y al frente del Brasil, Lula, quien incluso antes de asumir su primera presidencia ya se desbordaba en solidaridad para con nosotros, como en aquellos días terribles del sabotaje petrolero. Jamás lo olvidaré: Yo poseo el sentimiento de la amistad y de la gratitud; por lo mismo, sus contrarios me son enojosos, decía Bolívar. En esta misma veta se nutre nuestro Pueblo.
Muito obrigado, meu caro amigo.

III

Quiero saludar la contundente respuesta que dio nuestra Fuerza Armada Bolivariana, en la persona del General en Jefe Carlos Mata Figueroa, Ministro del Poder Popular para la Defensa, a las recientes declaraciones del Embajador designado por Estados Unidos para Venezuela. No quiero redundar en los detalles porque ya todos fueron satisfactoriamente expuestos, lo que habla bien de la gran moral y, por lo mismo, de la dignidad y vergüenza patria que caracteriza a cada uno de nuestros soldados y soldadas y a cada uno de sus mandos. Se equivocó entonces el señor Larry Palmer, y calculó mal de nuevo el imperio al vaciar, a través de él, una sobredosis de infamias contra Venezuela. Olvidaron lo más importante de todo: aquí, hoy más que nunca, existe una Fuerza Armada unida a su pueblo, como pueblo en armas, y que sabe hacerse  respetar y tiene cómo hacer que Venezuela sea respetada.

IV

A la misma hora en que termino estas líneas, veo a nuestro canciller llegando a Bogotá y recuerdo que este sábado 7 es aniversario de Boyacá, la Batalla Libertadora de la Nueva Granada y preludio de la otra, la Gran Batalla de Carabobo.

Y  asume, al mismo tiempo, el nuevo gobierno de Colombia.  A esta hora del domingo, cuando han salido  estas líneas, cerca del mediodía, debe estarse  reuniendo el canciller Nicolás con la nueva cancillera colombiana.

Que quede claro: si Venezuela es respetada, pues podremos hacer primores. Si Venezuela siguiera siendo irrespetada pues nada nuevo y bueno sería posible.

Hago mi llamado al presidente Juan Manuel Santos, al respeto, al diálogo constructivo, al pensar y al actuar de manera soberana, a ser fieles con el anhelo de nuestros pueblos hermanos por la Paz, por el progreso, por la construcción de “la mayor suma de felicidad posible”, para decirlo con Bolívar desde las colinas de Boyacá, ciento noventa y un años después.

¡Viva Colombia!

¡Viva Venezuela!

¡¡Venceremos!!

domingo, 1 de agosto de 2010

Las Líneas de Chávez No 83. ¡56!

Por: Hugo Chávez

I
A lo largo de toda esta semana, hemos estado combatiendo activamente por la paz. Nos hemos fijado un objetivo supremo: detener la locura guerrerista que se ha apoderado de la Casa de Nariño, impedir que el Gobierno lacayo de Uribe, ya de salida, perpetre su último y más nefando crimen: arrastrar a un conflicto bélico a dos pueblos que se saben y se sienten hermanos en Bolívar.

Estamos reivindicando para el pueblo colombiano el mismo derecho que reivindicamos para nuestro pueblo y para todos los pueblos de Nuestra América: el derecho de vivir en paz, al que le cantara con tanta fuerza y tanta belleza el gran trovador chileno Víctor Jara.

Lamentablemente, el horrible saldo que deja el indigno inquilino de la Casa de Nariño no es otro que este: la exacerbación de la violencia que durante más de 60 años ha definido el doloroso devenir histórico de Colombia. Devenir doloroso y trágico que sintetizan estas palabras del gran pensador colombiano Renán Vega Cantor: “Si se hiciera un minuto de silencio por cada uno de los muertos, torturados y desaparecidos en los últimos 60 años en Colombia, tendríamos que permanecer callados 2 años continuos”.

Sirvan estas reflexiones, entonces, para entender la gravedad de lo que está aconteciendo entre Venezuela y Colombia y para poner en tinta firme nuestra resuelta voluntad política. El dilema está entre las palabras o los proyectiles, es decir, entre llevar a la mesa de diálogo de los pueblos del Sur el ejercicio voluntarioso por la paz o mantener en la región un ambiente de confrontación con una elevada peligrosidad bélica.

No se trata ni siquiera de la vieja controversia discriminatoria del siglo XIX, que oponía civilización y barbarie. Se trata, en esta coyuntura, de otro tipo de polaridad: sensatez y prudencia políticas versus irracionalidad y violencia militaristas. Ya sabemos, ante esta disyuntiva, de qué lado ha estado el Gobierno de Colombia en los últimos ocho años.

No sólo basta constatar los altos índices de violencia que padece el noble pueblo colombiano, producto de una crisis interna de la cual sólo el Gobierno de Uribe Vélez es responsable; también hemos podido corroborar, a través de los medios, el carácter pandillista de la gestualidad y las inflexiones verbales, por no hablar de los contenidos mentirosos, de los representantes uribistas en la arena diplomática internacional. 

Ambos aspectos son, sin duda, consecuencia de una idéntica causa: su apuesta a la agresión permanente como estrategia de Estado para resolver los problemas que aquejan a la sociedad colombiana.

Debe entender el pueblo colombiano, que en la Venezuela bolivariana no tenemos ni sindicalistas asesinados, ni desplazados, ni fuerzas insurgentes a lo largo y ancho del país; no tenemos grupos paramilitares, ni importantes extensiones de tierra al servicio de la producción de drogas, ni bases militares estadounidenses, ni fosas comunes ahítas de cadáveres. Nadie puede ignorar que estos sí son elementos definitorios de la realidad colombiana.

El camino que transita Venezuela es otro bien distinto, aún en medio de las dificultades y de lo que todavía nos resta conquistar. Aquí estamos avanzando hacia una sociedad más justa, más igualitaria y más incluyente en paz y apegados al espíritu y a la letra de nuestra Constitución.

Nos preocupa la comparsa de Uribe bailando los últimos compases de una música que suena desde el Norte, pero, más allá de la preocupación, lo que no podemos permitir los soberanos y dignos países que compartimos este lado del mundo, bajo ningún respecto, es esta nueva escalada que pretende extender el Plan Colombia fuera del territorio colombiano. No olvidemos que así fue concebido por el Imperio, contando con el servilismo de la Casa de Nariño.

Pacientes, intensos y laboriosos han sido nuestros esfuerzos en levantar, en todo este escenario, las banderas de la paz. Ese ha sido el propósito de la gira suramericana de nuestro dignísimo canciller Nicolás Maduro esta semana y el de nuestra comparecencia el jueves pasado en Quito, a la Cumbre de Cancilleres de Unasur, reunida, conviene recordarlo, a solicitud de Venezuela. A esta Cumbre asistimos, como lo hemos hecho siempre, a fomentar el diálogo, el entendimiento y la convivencia pacífica.

No desmayaremos en nuestro empeño por conquistar unas relaciones decentes y respetuosas, por más que del otro lado de la frontera nos sigan tendiendo celadas. Nos acompaña nuestro grande y admirable pueblo, que ha estado movilizándose durante todos estos días en apoyo a la Revolución.

Decía el Apóstol José Martí con su raigal sencillez: “El porvenir es de la paz”. Irremediablemente, la suerte de Colombia, de tanto amor que le tenemos, nos duele a todos y todos tendríamos que sumar la mejor de nuestras voluntades para que halle definitivamente una paz duradera y confiable. Esperamos que el nuevo Gobierno de Colombia entienda que no nos anima otro interés ni otro deseo.

Hoy quiero reiterar el llamado que, desde hace ya algún tiempo, le he hecho a las fuerzas insurgentes de Colombia de buscar las sendas hacia la paz. Sé que son sendas complejas y difíciles pero valen la pena: se trata de una gesta por la vida y la dignidad de las colombianas y los colombianos.
Voy a recordar, una vez más, el verbo del padre Libertador como fuente de inspiración: “La paz será mi puerto, mi gloria, mi recompensa, mi esperanza, mi dicha y cuanto me es precioso en este mundo”.

II

Comienza el mes de agosto: el miércoles 25 arrancará la campaña electoral, rumbo a las elecciones parlamentarias del 26 de septiembre. Estamos ante una batalla política tan trascendental como decisiva para la Revolución Bolivariana. De los esfuerzos que hagamos, desde ya, dependerá la victoria que necesitamos: una victoria que debe ser aplastante porque está en juego la suerte de nuestra Revolución y la vida misma de la Patria.



A partir de la ruptura total de relaciones diplomáticas con el Gobierno de Uribe Vélez, esa cosa que llaman “oposición” ha vuelto a demostrar su verdadera cara, esto es, su consecuente falta de patriotismo. Venezuela ha sido agredida y todos sus voceros hacen causa común con el agresor desde sus cloacas mediáticas. Con las dignas excepciones del gobernador de Nueva Esparta, Morel Rodríguez, y de Leopoldo Puchi, la “oposición” ha demostrado cuán presta está a traicionar a la Patria. Por eso mismo, a esta canalla hay que cerrarle el paso hacia la Asamblea Nacional. Más aún: hay que barrerla el 26 de septiembre de 2010.

Ya nuestras fuerzas se están desplegando para la batalla, siguiendo las instrucciones del Comando Bolívar 200: las 35 mil 500 patrullas del PSUV estarán reunidas este fin de semana en igual número de asambleas para proceder a la distribución de las electoras y electoras por cada mesa de votación.

Desde el punto de vista estratégico, cada patrullero debe trabajar a 10 electores: una estrategia que ya funcionó, con rotundo éxito, en el referendo que de revocatorio se convirtió en reafirmatorio el 15 de agosto de 2004.
Entre el 2 y el 14 de agosto va a iniciarse propiamente el despliegue, a través de una dinámica de contacto directo: hombre a hombre, mujer a mujer. Toca a cada patrullero desarrollar al máximo su capacidad de persuasión para generar conciencia: persuadiendo, argumentado, propiciando el propio convencimiento de cada elector y electora.

Hago un nuevo llamado a la unidad, a la más perfecta, de cara a esta batalla decisiva: abandonemos, dentro y fuera del PSUV, cualquier diferencia adjetiva y concentremos toda nuestra inteligencia y nuestros esfuerzos para triunfar el 26 de septiembre, conquistando el punto de partida para el ejercicio del pueblo legislador.

III

La Generación de Oro ha vuelto a colmar de gloria a Venezuela: el pasado jueves batimos nuestro propio récord histórico en los Juegos Centroamericanos y del Caribe. El triunfo de Régulo Carmona en las anillas dentro de la competencia de gimnasia, nos dio la presea dorada 109 en Mayagüez, dejando atrás la cosecha de 108 obtenida en San Salvador 2002.



Venezuela se ha posicionado firmemente en el segundo lugar. Sin embargo, independientemente de cómo termine el cuadro final de esta edición de los Centroamericanos, la Generación de Oro, la Generación Bicentenaria, ha demostrado de lo que es capaz; son las hijas y los hijos de Bolívar encarnando su legado de grandeza.

Mientras tanto, entre batalla y batalla, cumplí 56 años. Quiero agradecer cuántos mensajes de tanta gente querida. Entre la hermosa avalancha que me estremece de humildad, comparto con ustedes estas sublimes líneas de mi María Bonita: “Los días seguirán pasando, y con ellos los años. Nosotros seguiremos luchando, y nuestros corazones palpitando, y nuestros ojos mirando. Y caminando, caminando, siempre, siempre soñando, y eternamente batallando, vamos a seguir ganando.

Hoy, deseo que todas las estrellas del universo brillen para ti, y que sigas cumpliendo y viviendo tus años, y regando con tu amor y con tu luz, todo a tu paso.

Yo, como siempre y desde siempre, aquí, allá, en cualquier rincón y en todo instante, de tu alma de gigante, me sigo enamorando.”

¡Ay mi Dios, ay mi niña, ay mis niños!
Gracias por tanto amor…
Gracias por tanta vida…
Digo con el poeta: ¡Confieso que he vivido!
Canto con la cantora:
“Gracias a la vida
que me ha dado tanto
me ha dado la risa
y me ha dado el llanto.”
Sí, mi niña: “Vamos a seguir ganando.”

¡Ganaremos, pues!

¡¡Venceremos, por nuestros hijos, por nuestras hijas!!

domingo, 25 de julio de 2010

Las Líneas de Chávez No 82 .¡Grande Bolívar!

Por Hugo Rafael Chávez Frías

I

Productivas, y por demás copiosas, fueron las actividades de esta semana que termina y harto difícil será referirme a todas con la atención debida que merecen. Haré el máximo esfuerzo de síntesis.

Bien lo decía el Padre Bolívar: “El mejor sistema de Gobierno será aquel que le proporcione a su pueblo la mayor suma de seguridad social, la mayor suma de estabilidad política, y la mayor suma de felicidad posible”. Seguridad social, tal es nuestro cometido, porque son sagrados mandatos que Bolívar nos legara. En tal sentido, en un acto especial este lunes 19 de julio, honramos tal compromiso entregando sus libretas a nuevos pensionados y pensionadas del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales, atendiendo a lo dispuesto en el decreto 7.401. Hemos planteado la incorporación al beneficio de pensiones de todas aquellas personas que no completaron el requisito de 750 cotizaciones.



El martes 20 asistí a la graduación de la II Promoción de la Policía Nacional Bolivariana: son 1 mil 474 oficiales de policía al servicio del pueblo y cuya guía es la ética socialista. Organización para la seguridad, la lucha contra la impunidad, la prevención de las conductas desviadas y un cotidiano ejercicio fundado en la razón y el sentimiento y, por supuesto, en el respeto a la dignidad humana a la hora de usar la fuerza, son las características que, desde ya, constituyen el blindaje de nuestro novísimo cuerpo policial.

Durante la fraterna visita que nos brindara este miércoles 21 de julio el Presidente de la República Cooperativa de Guyana, ese buen amigo llamado Bharrat Jagdeo. Guyana se está integrando con nosotros al continente suramericano, y no solo ya a la fachada caribeña. Lejos debe quedar aquella visión que le tenía asignada a Guyana un rol extracontinental, extra suramericano, como si nunca hubiese estado enclavada en la espesura norte de nuestra Amazonía. Este es un compromiso que adquirimos para, precisamente, fortalecer nuestra UNASUR y alcanzar una verdadera integración regional. En este preciso sentido, pronto Guyana recibirá la secretaría pro témpore de Unasur de manos del Ecuador.



El jueves 22 recibí la grata visita de ese gran amigo nuestroamericano, el gran Diego Armando Maradona. Aquí vino con la frente en alto, como siempre, el hombre que le ha dado las más grandes satisfacciones y alegrías a su amada Argentina. Así lo reconoció la presidenta Cristina Fernández de Kirchner recientemente cuando la selección regresó de Sudáfrica y recibía los  ataques de la canalla mediática, apátrida en todos los sentidos. Igualmente, ha llenado de gloria a nuestro continente, haciéndolo respetar en todos los escenarios, porque Maradona es Argentina en la misma medida en que es América.

Junto a ese gran astro de nuestro fútbol, asistimos a la graduación de los 326 egresados de la Universidad Deportiva del Sur en San Carlos, Cojedes, quienes recibieron el título que los acredita como licenciados especialistas en Deporte para convertirse en luz del mundo y sal de la tierra. Luz para iluminar de conocimiento a los pueblos y sal para luchar contra la corrupción de los valores. Lo reitero: estos muchachos y muchachas, son y tienen que ser los forjadores de la nueva patria, del humanismo, de los valores del socialismo y, por supuesto, de la Revolución deportiva que está en marcha en Venezuela.



También junto a Maradona, esa mañana del jueves, quiero recordarlo, ante tantas provocaciones y tantas agresiones por parte de quien es el administrador de los intereses estadounidenses en Colombia, no nos quedó más alternativa, por dignidad, que romper totalmente las relaciones diplomáticas con su gobierno. Fue un anuncio que hice con una lágrima cruzándome en el corazón. Confío en que la Colombia bolivariana, la Colombia que piensa y ama, la Colombia profunda que encarna su pueblo, la Colombia de sus grandes intelectuales y sus verdaderos líderes políticos, haga sentir la fuerza de su voz contra quienes quieren convertirla en la plataforma de una intervención militar estadounidense en Venezuela.

Tenemos que recibir señales claras e inequívocas de que hay una voluntad política real en el nuevo gobierno de Colombia, para reemprender el camino del diálogo, sin trampas, y sin obviar que Uribe deja tierra arrasada detrás de sí y todos los puentes rotos. Esperaremos.

II

Quiero recordar contigo, compatriota que me lees, a un gran historiador colombiano, Indalecio Liévano Aguirre, cuando en su formidable obra Bolivarismo y Monroísmo expresaba: “Nunca como en la primera mitad del siglo XIX americano fue tan verdad para el liderazgo político estadounidense la máxima aquella de “divide y reinarás”. La preocupación de Estados Unidos era visible en relación a la consolidación o la constitución del cuerpo anfictiónico o Asamblea de Plenipotenciarios, y fueron giradas instrucciones a los agentes diplomáticos en Hispanoamérica para que a toda costa lo impidieran y evitaran se consumaran los ideales bolivarianos. Para su juego utilizaron la difamación política, y como víctima al hombre que impulsaba con mayor fuerza la causa unionista hispanoamericana: Simón Bolívar”.

Hoy 24 de julio al celebrar su natalicio —y conmemorando, también, la Batalla Naval del Lago de Maracaibo y Día de nuestra Armada Bolivariana— no he dejado de pensar en el Padre Libertador y en esa llamarada que se ha desprendido y disparado de sus huesos gloriosos: cuántas pasiones se han desbordado en todos estos días.

Por un lado, cuánto odio y egoísmo, cuánta burla rastrera y envidia realenga en ese sector que es heredero de la oligarquía paecista y santanderista en Colombia y en Venezuela. Es como si el espíritu de Bolívar les estuviera hurgando en la llaga apátrida: los herederos de Santander, secundados por los herederos de Páez, reactivaron con mal de rabia y espumarajos en sus bocas, su contumaz antagonismo contra la anfictionía y unión americana propuesta por Bolívar; a ambos no los guía sino la difamación contra nuestro Libertador y contra todo lo que rezuma su espíritu y gloria; su solo nombre los perturba.

Pero, por otro lado, cuánto amor desatado, cuánta alegría, cuántos rostros iluminados de todas esas mujeres y niñas, hombres y muchachos, quienes al compás de las puntadas de sus corazones fueron zurciendo el pabellón patrio; el tricolor que hoy va a cubrir sus huesos como expresión de lo que él siempre quiso merecer y merece: las bendiciones de nuestro Pueblo y de todos los Pueblos que lo siguen amando.

Año 1783: “En ese año mismo el rey Carlos IV de España, unido por el pacto de familia con el soberano de Francia, obligó a Inglaterra a reconocer la independencia de las colonias de Norteamérica. Acababa de nacer el que habría de arrebatarle también las suyas”, nos dice magistralmente Felipe Larrazábal en su obra Simón Bolívar. Vida y escritos del Libertador. Y es que, sin duda, Bolívar nace dentro de un contexto histórico que dejaría una profunda impronta en él: la independencia de los Estados Unidos, la Revolución industrial, la Revolución francesa y la independencia de Haití.



Este 24 de julio le hemos entregado a Su Excelencia El Libertador en el Panteón Nacional, la bandera que, desde siempre, merecía: una bandera que es hechura popular; que ha salido de las manos mismas del Pueblo —en especial de las manos de las mujeres que lo encarnan— con el más grande amor, con la mayor devoción. Es una bandera que es expresión genuina del sentimiento colectivo, de la conciencia colectiva para la que el bolivarianismo se ha convertido en cimiento de nuestra identidad, de nuestra dignidad y de nuestra decisión de luchar hasta vencer: hasta conquistar nuestra Independencia definitiva.

Nunca, como en este 24 de julio de 2010, el Panteón se ha iluminado con tal fervor patrio y tal devoción popular. Así lo sentí con el mayor de los estremecimientos. Bolívar ha regresado definitivamente en el amor del pueblo y vive, como fuego sagrado, en él.

Quiero volver a evocar las hermosas palabras con las que el gran pensador uruguayo José  Enrique Rodó abre su ensayo sobre nuestro Padre de la Patria:
Grande en el pensamiento, grande en la acción, grande en la gloria, grande en el infortunio, grande para magnificar la parte impura que cabe en el alma de los grandes, y grande para sobrellevar, en el abandono y en la muerte, la trágica expiación de la grandeza. Muchas vidas humanas hay que componen más perfecta armonía, orden moral o estético más puro; pocas ofrecen tan constante carácter de grandeza y fuerza; pocas subyugan con tan violento imperio las simpatías de la imaginación heroica.
Sigámoslo, entonces, por el camino de la grandeza. Seamos dignos del Libertador dando nuestro mayor esfuerzo para hacernos, cada día, un pueblo grande por su heroísmo, por su sabiduría y por su amor.

¡¡Que Viva Bolívar!!

¡Patria Socialista o Muerte!

¡Venceremos!

domingo, 18 de julio de 2010

Más de tres mil viviendas son construidas por el Poder Popular

Aproximadamente 100 proyectos para la transformación integral del habitad que se traducen en la construcción, reparación o sustitución de tres mil viviendas dignas, están ejecutándose por los consejos comunales en toda la geografía del estado Táchira.

Así lo dio a conocer el Coordinador Regional del Ministerio del Poder Popular para las Comunas y Protección Social (MPCyPS), Juan Carlos Escalante, quien adicionalmente manifestó que “instalamos la mesa técnica de transformación integral del hábitat, trabajo articulado con los organismos dependientes del Ministerio, para bajar los recursos, atender las necesidades e integrarlos a proyectos socioproductivos... No sólo existe es la construcción de viviendas, sino de conciencias.”.

Adicionalmente indicó, que Pequiven (tuberías), Sidor (estructuras metálicas), Cementeras Nacionales, Bloqueras Comunales, Inces (Certificación ocupacional en Construcción, Jardinería, Carpintería, para el cercado de las viviendas y ornamento), Fundación Ché Guevara (Brigadas de Autoconstrucción), Unefa y otras Universidades (Inspección y Apoyo Técnico a las obras), Hidrológicas, Ministerio del Poder Popular para la Energía y Petróleo así como el Ministerio del P.P para la Vivienda y Hábitat, son el grupo de organismos articulados para llevar con eficiencia y en tiempo récord la construcción de las viviendas.

También, cuentan con el apoyo de Banco del Pueblo Soberano, Fondo de Desarrollo Micro Financiero (Fondemi), Servicio Autónomo Fondo Nacional de los Consejos Comunales (Safonacc), Fondo para el Desarrollo Agrario Socialista (Fondas), Fundacomunal, PVSA Gas, Mesas técnicas de energía y agua, el Instituto Autónomo Consejo Nacional de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes (Idena), el Instituto de Servicios y Asistencia al Adulto y Adulta Mayor (Inass) así como las Misiones Negra Hipólita y José Gregorio.

“Esta política del Gobierno Bolivariano permite el trabajo mancomunado de todas estas instituciones bajo un mismo proyecto, no sólo se trata de construir una vivienda, sino de asistir las necesidades en cuanto a la salud, inserción laboral, formación, proyectos productivos, entre otros beneficios, en función de otorgar la mayor suma de felicidad posible, al Pueblo.”, acotó Escalante.

Retan al gobernador
“De esta forma desmentimos la oposición fascista, que específicamente desde la gobernación del estado, el señor Pérez Vivas y sus secuaces, dicen que el Gobierno Bolivariano, tiene descuidado al Táchira. Pero, el pueblo es consciente y sabe que esa matriz de opinión es falsa, cuando únicamente por la coordinación del Ministerio en la región andina, transfirió el recurso para la construcción de tres mil viviendas que benefician a igual número de familias. Le hacemos el reto al Gobernador, que muestre la primera vivienda realizada por este supuesto ”. Finalizó, Juan Escalante.

Las Líneas de Chávez No 81 ¡¡Que viva la Patria Niña!!

Por: Hugo Chávez Frías

I

 La clausura, en esta semana, del V Foro Internacional de Filosofía, dejó sembrada entre nosotros, de nuevo, la necesidad permanente del pensamiento crítico para entendernos en sociedad y ante la historia; para comprender las luchas actuales de los pueblos; para advertir las lecciones del pasado y para ubicarnos adecuadamente en nuestra actualidad fluida y llena de contradicciones.


La realidad histórica contemporánea amerita pensarla críticamente, si queremos asimilarla a cabalidad. 

Debemos estar atentos a sus maneras de manifestarse y, sobre todo, aguzar nuestra visión cuando, como acontece hoy, está cargada de amenazas y de peligros.

Si miramos a lo lejos, hay un conjunto de elementos que resultan altamente preocupantes: los ejercicios militares que surcoreanos y gringos realizan en las aguas del Mar Amarillo; las presiones sobre Irán por atreverse a desarrollar energía nuclear con fines pacíficos; la movilización de las armadas yanqui e israelí cerca de las costas persas; la violencia que está a la orden del día en Irak y Afganistán por su condición de países ocupados militarmente por el imperio; el bloqueo criminal a Gaza por parte de Israel con el beneplácito de Washington.

Las relaciones mundiales se tensan y está ausente una voluntad política real para resolver las crisis. El Gobierno de Obama está demostrando ser, en las palabras y en los hechos, la segunda administración Bush: sigue la misma línea belicista y la misma estrategia de dominación imperial.

Pero si acercamos la mirada a nuestra región, nuestras preocupaciones aumentan alcanzando signos de alarma. Veamos: las declaraciones, al finalizar el mes pasado, de Arturo Valenzuela, secretario de Estado adjunto de Estados Unidos para Latinoamérica, en las que asegura que “la relación más difícil” para ellos es con Venezuela; las permanentes y falaces acusaciones de organismos de la administración Obama sobre nuestros supuestos nexos con el narcotráfico internacional; la presencia sorpresiva, y sin explicaciones convincentes, de miles de marines en Costa Rica con una importante flota incluida; los recientes sobrevuelos de aviones de Holanda sobre territorio nacional; la develación de los planes de desestabilización violenta tras la captura del terrorista salvadoreño Chávez Abarca; la detención de Alejandro Peña Esclusa, personaje de amplio prontuario golpista, con material explosivo en su poder; la pretensión del Senado chileno de inmiscuirse en el proceso electoral del 26 de septiembre, en franco y abominable irrespeto al Estado Nacional Bolivariano y sus instituciones; las irresponsables declaraciones de parte del Gobierno de Colombia que, de nuevo, insiste en relacionarnos con la guerrilla, lo que me obligó a anunciar una posible ruptura de relaciones si continúa la locura que se ha apoderado de la Casa de Nariño, siguiendo el guión imperial.

¡Vaya panorama! Seríamos ingenuos si a esta suma de agresiones no le damos una lectura en conjunto. Todo está relacionado y en perfecta conjunción. Pienso que estamos delante de una reactualización de la doctrina imperial estadounidense que se enfrenta a los nuevos proyectos de soberanía que se adelantan en Nuestra América. Tal doctrina recibe el suntuoso nombre de “Dominación de espectro completo”, y la cual, en palabras del investigador mexicano Carlos Fazio, “forma parte de un vasto y larvado proceso de control de poblaciones, que se combina con la ocupación, cuadriculación y ordenamiento integral de territorios, y una refuncionalización de espacios geoestratégicos altamente rentables desde la óptica del gran capital.


Los países que hemos decidido labrar el porvenir con los pueblos como protagonistas de la historia, volvemos a estar en la mira. Y, por supuesto, Venezuela es el primero de la lista en la América del Sur.
De allí que, para nosotros, es absolutamente decisivo obtener una aplastante victoria en las elecciones legislativas del 26 de septiembre. Cuando el mismo miércoles 14 de julio asistí a la reunión de evaluación y chequeo de patrullas Bolívar 200, llamé la atención sobre la necesidad de blindar nuestra maquinaria roja de cara a una batalla que trasciende lo meramente electoral: ya se han conformado cerca del 70% de las patrullas, pero tenemos que apurar la marcha para llegar al 100% e iniciar el despliegue de nuestras fuerzas. Debemos trabajar muy duro, fusionando conciencia y organización, desechando —y esto va para con nuestros voceros y voceras— cualquier forma de triunfalismo.

Está en juego la vida de la Patria: no tenemos otra opción que vencer y vencer convincentemente.
Y no olvidemos que, hoy por hoy, nuestra Revolución encarna una viva esperanza para Nuestra América y para la humanidad entera. En un hermoso texto titulado “Un mensaje para Venezuela”, motivado por las elecciones del 26 de septiembre, dos grandes intelectuales revolucionarios, Atilio Borón y Fernando Buen Abad expresan, con lúcida convicción, este sentimiento nuestroamericano y universal: “Estas elecciones son un paso más y de todos. Estas elecciones hablarán de la alegría, franca, noble de Venezuela hoy… su condición esencial de alma revolucionaria que nos inspira e incentiva. Los votos ahora se preparan en los corazones como un frente que representa en todo el mundo a centenares de millones de hombres y mujeres que por doquier anhelan decir a cada venezolano cuánto importa que triunfe nuevamente, magníficamente, su Revolución en las urnas, en las fábricas recuperadas, en las tierras reapropiadas, en sus debates y en sus escuelas… Coro mundial de sueños venezolanos y de todos nosotros”.

Ahora bien, quiero cerrar este apartado volviendo al principio de este desarrollo reflexivo. Y lo hago inspirándome en el ejemplo de Fidel —¡cuán felices nos sentimos por su reaparición pública!— y uniéndome al espíritu y a la letra del llamado de alerta que nos viene haciendo, desde hace semanas, sobre la posibilidad cierta de una guerra atómica del imperio yanqui contra el dignísimo pueblo iraní: no vayamos a estar pendientes sólo de las elecciones y nos sorprenda un acontecimiento de grandes proporciones. Estamos ante una situación realmente preocupante y debemos tener capacidad de respuesta en cualquier terreno.

II

El jueves, en cadena nacional, pudimos ver un espectáculo inaudito: cómo opera una banda de delincuentes cuando sienten la justicia cerca. Me refiero al autodesalojo que llevaron a cabo, cumpliendo órdenes superiores, los empleados de Econoinvest: una verdadera mafia dedicada a la estafa de la manera más descarada y cibernética.

Pensábamos que habíamos visto todo, en materia de delitos, tras la intervención de casas de bolsa, corretajes, y de ciertos bancos. Pero, en realidad y en verdad, el caso de Econoinvest es verdaderamente tan insólito que merece una reflexión.

A los ricos y a la clase media, que querían proteger sus ahorros en forma de bonos, esta mafia les dejó el pelero. Su voracidad era tal, que de seguro se preguntaron qué le podemos robar a los pobres.

Como la gente humilde vive económicamente casi al día y es poco lo que puede destinar al ahorro, estos sinvergüenzas subieron a los barrios, desde sus computadoras, a robarse las identidades y así tracalear con personas verdaderas y falsos documentos, tomando por incautos a quienes desconocían hasta la existencia de esta casa de hampones.

Todo lo fraguaron con una campaña publicitaria atractiva que los vendía como empresa seria y confiable, y con unas computadoras desde las cuales urdieron toda la trama de la estafa. Esto debe encender las alarmas de nuestros organismos de inteligencia porque se trata de la salud de la economía del país. Debemos ser rigurosamente autocríticos: no podemos seguir siendo burlados por esta clase de modalidades delicuenciales.
¡¡Esta es la verdadera podredumbre: El cáncer en metástasis del capitalismo!!

III

Soy cristiano, como el que más, y creo en el mensaje liberador de Cristo: en la buena nueva de la redención de los oprimidos, de los condenados de la Tierra.

Ahora bien, cuando esta semana he pedido a nuestra Cancillería la revisión del convenio suscrito entre Venezuela y el Estado Vaticano en 1964 —negociado, por cierto, en secreto—, ello obedece a una poderosa razón: la Iglesia Católica, a través de su alta jerarquía, pretende tener privilegios supraconstitucionales, como si fuera un poder supraestatal, y desconoce abiertamente el carácter laico del Estado venezolano.


Pero no sólo eso: nadie puede colocarse fuera de la Constitución y llamar a eludir el cumplimiento de las leyes, como se hizo en el infame Exhorto dado a conocer en días pasados. Recuérdese el artículo 59 de nuestra carta magna: bien debe saber la jerarquía católica las consecuencias que se desprenden del mismo y que no discriminan al momento de sancionar o castigar.

Mal que le pese a la alta jerarquía católica, la opción mayoritaria de nuestro pueblo es por la vía venezolana hacia el socialismo. Es nuestro socialismo, Bolivariano y del siglo XXI, por vía democrática participativa y de protagonismo popular. No copiamos modelos porque nuestro desafío es, robinsonianamente hablando, inventar uno nuevo, en función de las especificidades venezolanas.

IV

Qué emocionante, emocionante hasta las lágrimas, fue contemplar el proceso de exhumación de los restos mortales de nuestro Libertador el jueves 15 de julio. En aquellos huesos gloriosos podía sentirse su viva llamarada. La llamarada que somos nosotros, porque en nosotros: ¡Bolívar vive!



Y ahora, cuando nuestro pueblo ha visto con infinito respeto el descubrimiento de aquellos restos, una inmensa llamarada de amor y de pasión Patria ha comenzado a recorrer el alma nacional, el espíritu nacional, el cuerpo nacional.

¡Pobres de aquellos que no lo sientan!
¡Vivamos intensamente nosotros, los patriotas y las patriotas, esta Era Bolivariana!
Finalmente, hoy es el día de los niños y de las niñas.

Mucho más que dedicarle estas líneas para enviarles la bendición y mis palabras llenas de amor a todos y a todas mis pequeños y pequeñas compatriotas, a mis hijos, hijas, nietos y nietas, niños de mi sangre… Mucho más que eso, les dedico mi vida, dediquémosle a ellos y a ellas nuestra vida. Digamos con Martí: “Todo lo que hacemos es para los niños”

¡Que viva la Patria niña!